NOVENA VOCACIONAL POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES, EL AUMENTO Y LA PERSEVERANCIA DE LAS VOCACIONES SACERDOTALES
Con motivo de la memoria de san Juan Maria Vianney y en recuerdo del testimonio sacerdotal de José Gabriel del Rosario Brochero
DIA 6. EL ANUNCIO DEL EVANGELIO
1. PALABRA DE DIOS
Después de su resurrección dice Jesús a sus discípulos: “Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Noticia a toda la creación” (Mc 16,15)
2. MEDITACIÓN
El principal objetivo que guió a Brochero en su ministerio sacerdotal, fue anunciar el Evangelio a todos, para que todos pudieran encontrarse con Jesucristo y experimentar su salvación. “En cuanto al trabajo sacerdotal... yo me felicitaría si Dios me saca de este planeta sentado confesando o predicando el Evangelio...”viii. Para que los hombres se encontraran con Jesús, los buscaba allí donde estuvieran, aunque esto le significara grandes sacrificios; movido por este objetivo convocó a tantos y tantos a hacer los Ejercicios Espirituales; construyó iglesias, y puso todos los medios a su alcance, para que la Palabra y la gracia del Señor llegaran a todos.
3. ROSARIO VOCACIONAL
4. ORACIÓN
Señor Jesús, Buen Pastor, queremos pedirte que tu Evangelio sea anunciado también hoy con convicción y entusiasmo, para que creyendo en Vos, tengamos vida; y que haya jóvenes que, habiendo recibido tu Palabra, quieran ser tus ministros, para llevarla al corazón de los hermanos y de la cultura actual.
5. ORACIÓN POR LS SACERDOTES
ORACIÓN POR LOS SACERDOTES
(C.E.A., Año Sacerdotal 2009-2010)
Jesús, Buen Pastor,
que has querido guiar a tu pueblo mediante el ministerio de los sacerdotes:
¡gracias por este regalo para tu Iglesia y para el mundo!
Te pedimos por quienes has llamado a ser tus ministros:
cuídalos y concédeles el ser fieles.
Que sepan estar en medio y delante de tu pueblo,
siguiendo tus huellas e irradiando tus mismos sentimientos.
Te rogamos por quienes se están preparando para servir como pastores;
que sean disponibles y generosos para dejarse moldear según tu corazón.
Te pedimos por los jóvenes a quienes también hoy llamas:
que sepan escucharte y tengan el coraje de responderte,
que no sean indiferentes a tu mirada tierna y comprometedora,
que te descubran como el verdadero Tesoro
y estén dispuestos a dar la vida "hasta el extremo".
Te lo pedimos junto con María, nuestra Madre de Luján,
y San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars. Amén.
[i] CÁRCANO, RAMÓN
J., José Gabriel Brochero, en: Periódico Los Principios, Córdoba,
30 de enero de 1916.
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